Blog Title

LA GASTRONOMÍA Y EL DERECHO

Ha merecido muy buenos comentarios el discurso de apertura del año académico de una universidad limeña, brindado por el reconocido cocinero, gastrónomo y empresario peruano Gastón Acurio. En él trató, del movimiento cultural, social y económico que significa hoy la gastronomía nacional y cómo debería desarrollar sus distintas vertientes, a través de lo que él llama “el marco conceptual”, para posesionarse en el mundo mediante marcas comerciales del país.

Con acierto distingue entre nuestros riquísimos recursos naturales, con sus infinitos colores y sabores, de su puesta en valor mediante las marcas de productos culinarios y de servicios. “Marcas que hayan desarrollado internamente todo aquello que hace que una pequeña gran idea, un pequeño gran sueño, se traduzca en una filosofía poderosa que vaya creciendo poco a poco hasta convertirse en un modelo a estudiar, a imitar, a admirar, a invertir.”

Por otro lado, advierte que para sustentar este movimiento gastronómico es preciso mejorar y estandarizar las materias primas, es decir, los productos e insumos alimenticios utilizados en la culinaria. Los pescados y mariscos, los granos y tubérculos, las menestras y raíces, las frutas y verduras deben cumplir requisitos sanitarios y de calidad para que puedan abastecer a todos los restaurantes peruanos que se abran en el mercado global

Como aporte a este espíritu empresarial y a la cultura nacional, queremos indicar que pocos países en el mundo como el Perú, pueden desarrollar lo que en propiedad industrial se conoce como las denominaciones de origen, es decir, los signos distintivos para los productos agroalimentarios en consideración al lugar y a la manera en que son producidos.

Este concepto jurídico nacido en la cultura greco romana, usado en Europa para diferenciar sus vinos y licores, ahora distingue productos agrícolas, pecuarios y agroindistriales como por ejemplo a los espárragos de Navarra, los hongos de Champignon y los quesos de Parma, y en Sudamérica, al café de Colombia. El Perú tiene registradas solo dos denominaciones de origen, el Pisco y el maíz blanco gigante del Cusco, frente al universo de productos que califican para ello como los espárragos verdes de Ica, las chirimoyas de Huarochirí, los mangos de Piura o el azúcar rubia de La Libertad.
Las denominaciones de origen son una herramienta para el desarrollo agropecuario y rural del país, que frente a la gastronomía única o la macdonalización propone la diferenciación, mediante la producción de alimentos de calidad basados en el territorio; que además de cumplir con los conceptos territorial e histórico, deben incluir factores naturales y humanos, aplicar un conjunto de normas de producción para asegurar las características y calidad de los productos, y tener un sistema de control independiente, para garantizar el resultado final de los alimentos.

La gastronomía viene progresando a pasos agigantados, generando riqueza y bienestar a muchos peruanos de todos los estratos sociales, por lo que los Abogados debemos alentar y acompañar estas empresas orientando y cautelando de la mejor manera posible, esta nueva vertiente de la riqueza nacional.

Déjenos un comentario